martes, 17 de noviembre de 2009

incomunicado


2 comentarios:

Franklin Quiñones dijo...

Ni frío ni aislamiento. Sus palabras y letras siempre serán el móvil de los delitos que los simples mortales cometemos. Me hubiera dado mucho gusto que estuviera presente en México. Me pregunto que sentiría Ud. escuchar las letras que escribes gritadas con tanta emoción por cientos de gargantas.

dull dijo...

Tambien me hubiera gustado verlo en México sr Corman