viernes, 4 de febrero de 2011

cuervos blancos























No hay mayor soledad que la que se vive en compañía. A veces la distancia que se crea entre dos personas que caminan juntas se convierte en un abismo infranqueable. Tarde o temprano es inevitable que caigan por él. Y allí, ya en el fondo del precipicio, aparecerán aves carroñeras dispuestas a devorar lo que han sido. Aves que, hasta ese momento, ocultaron su naturaleza real.

(Apuntes sobre el contenido de Cuervos Blancos, nueva canción escrita para Mikel Erentxun)

(Foto: Beatriz Torres)




3 comentarios:

Franklin Quiñones dijo...

No me gustan los cuervos. Son tan zorros y flojos. Si siembras, te comen cerca de un 10% de las semillas depositadas, si germinan, te arrancan un 10% de las plantitas con tal de comerse el resto de semilla adherida a la raíz. Y como carroñeros, por lo general sólo desprenden lo más sencillo, los ojos y las mucosas. Ni para carroñeros son eficientes. Vaya especie. Su único beneficio es ser un referente para lo bondadosa de otras especies.

Albert Castillejos dijo...

Después de leer tu entrada , estoy pensado en sacarme la licencia de armas
Cuando nos vamos de cacería?
Un abrazo Albert.

Carolina dijo...

Soy una enamorada de la música, la voz y las letras que regalan los discos de Mikel Erentxun.
Impaciente por tener en mis manos lo próximo y escuchar "Cuervos blancos"
Casi siempre que recomiendo escuchar a Mikel, mi memoria escucha "Sigue a pocos metros de un paso a nivel..." Gran comienzo, gran canción. GRACIAS.