viernes, 9 de diciembre de 2011

la generosidad


















La realidad es esta:

el grado de generosidad es proporcional a la velocidad con la que el beneficiario olvida.


Y aquí estamos:

intentando pescar con una caña en medio de una carretera que atraviesa el desierto.





1 comentario:

Franklin Quiñones dijo...

La generosidad no debería depender de nada excepto de su generador; en este sentido quiero creer que el grado de generosidad es proporcional al peso del alma de quien otorga. Saludos!